En una extensa entrevista en Puerta 13 , el intendente de Cosquín, Raúl Cardinali, realizó un balance de gestión y abordó uno de los temas políticos que más repercusiones ha generado en el Valle de Punilla: la decisión de retirar a Cosquín de la Comunidad Regional.
El intendente defendió la medida con fuertes críticas hacia el funcionamiento del organismo departamental, al que calificó como una estructura "arcaica" sostenida por antiguos acuerdos políticos que, según su visión, ya no ofrecen respuestas concretas a las necesidades de los municipios.
"La Comunidad Regional consume recursos en alquileres, sueldos y gastos administrativos, pero no genera resultados que justifiquen el esfuerzo económico que realizan los municipios", sostuvo Cardinali.
El intendente explicó que durante los últimos años acompañó institucionalmente a la Comunidad Regional e incluso manifestó su interés de conducirla para impulsar una agenda estratégica para Punilla.
Su propuesta contemplaba políticas regionales vinculadas al turismo, la cultura, el deporte, la educación y el ambiente, buscando potenciar al Valle de Punilla como uno de los principales destinos de Córdoba. Sin embargo, aseguró que sus planteos chocaron con sectores políticos que sostienen el actual esquema de funcionamiento.
"Yo quería una comunidad regional moderna, con objetivos claros y resultados concretos. Pero me encontré con viejos acuerdos políticos que impiden las transformaciones necesarias", afirmó.
Uno de los conceptos más contundentes de la entrevista fue la reivindicación del rol de Cosquín como ciudad cabecera del Valle de Punilla. Cardinali aseguró que el municipio tiene la capacidad institucional y política para gestionar directamente ante el Gobierno Provincial sin necesidad de organismos intermedios.
"Cosquín es demasiado importante como para depender de estructuras que no aportan soluciones. Podemos gestionar directamente lo que necesitamos para nuestros vecinos", expresó.
Asimismo, destacó la buena relación que mantiene con el gobernador y los distintos ministerios provinciales, minimizando eventuales costos políticos por su alejamiento de la Comunidad Regional.
Más allá de la discusión institucional, Cardinali reconoció que Cosquín enfrenta importantes desafíos vinculados a la infraestructura urbana. Las calles continúan siendo una de las principales demandas vecinales. El municipio cuenta con aproximadamente 180 kilómetros de calles de tierra, muchas de ellas afectadas por las intensas lluvias registradas durante los últimos meses.
A esto se suma la caída sostenida de la coparticipación provincial y la paralización de la obra pública nacional, factores que limitan la capacidad de inversión de los gobiernos locales.
Pese a ello, el intendente aseguró que la gestión mantiene niveles de aprobación superiores al 50%, respaldados por una fuerte presencia territorial y el contacto permanente con los vecinos.
Otro de los ejes centrales fue la gestión de residuos. Cardinali cuestionó el desempeño histórico de la Comunidad Regional en esta materia y destacó la creación del ODER, organismo que actualmente administra el tratamiento de residuos de manera conjunta entre varios municipios.
Respecto al agua potable, señaló que la situación heredada era crítica y destacó inversiones superiores a los 2.500 millones de pesos destinadas a mejorar el servicio.
Según indicó, cientos de familias que antes dependían de camiones cisterna hoy cuentan con acceso regular al agua potable.
En materia de seguridad, reconoció que la preocupación social sigue creciendo y reclamó mayores recursos provinciales para reforzar la presencia policial en la ciudad.
La entrevista también dejó espacio para una fuerte preocupación social. Cardinali reveló que la demanda de asistencia alimentaria, atención sanitaria y pedidos de empleo ha aumentado significativamente durante los últimos meses.
Como ejemplo, indicó que el hospital municipal pasó de registrar unas 1.800 consultas mensuales al inicio de la gestión a más de 10.000 en la actualidad.
Para el intendente, estos indicadores reflejan el deterioro económico que atraviesan numerosas familias y la necesidad de implementar políticas que generen empleo y contención social