A la institución creada en 1945, se le critica la “lentitud institucional, la excesiva burocracia y la ineficacia, pero sus logros quedan relegados”, evalúa el autor. “Su credibilidad está lejos de agotarse: permite que todos los Estados negocien en una misma mesa, evitando el aislamiento y promoviendo la resolución pacífica”, agrega. Leer más