Entre la furia dogmática de Javier Milei y el pragmatismo de un gabinete que busca un pararrayos, Federico Sturzenegger vuelve a asumir el rol de kamikaze. Anatomía, luces y sombras del "Quijote desregulador", un economista tan íntegro como idealista, al que el propio círculo rojo y la Casa Rosada hoy empiezan a picarle el boleto. Leer más