Hace casi tres años que Guillermo Rafael Boscán Bracho permanece detenido en nuestro país bajo el régimen de presos de alto riesgo del Servicio Penitenciario Federal. Mientras espera ser juzgado antes de su extradición a Venezuela, transita un encierro marcado por el aislamiento, las restricciones para ver a su familia y un sistema que, según su defensa, ya comenzó a dejar secuelas psicológicas. Leer más