La retirada del proyecto de privatizar los torneos que organiza la FIFA no alcanzó para apagar la crisis política que sacude a la FIFA. Lejos de cerrar el conflicto, la marcha atrás de Gianni Infantino profundizó las críticas de la UEFA y la Concacaf, que cuestionan su liderazgo, denuncian falta de transparencia y reclaman una revisión integral de la gobernanza del organismo. Con las elecciones presidenciales de 2027 cada vez más cerca, el dirigente suizo enfrenta la mayor presión desde su llegada al poder en 2016, mientras crece el aislamiento dentro del fútbol mundial. Leer más